1892, Santiago estaba devastado por epidemias de cólera y tifus. Nadie garantizaba qué había dentro de los remedios que se vendían. Ese año, nació el Instituto de Higiene, hoy ISP, en un galpón de la Quinta Normal.

La botica más antigua de Chile había sido la del Hospital del Socorro, allá por 1563. Casi tres siglos después, en 1833, una epidemia de escarlatina obligó al gobierno a crear la primera «Clase de Farmacia» en el Instituto Nacional. En 1844, José Benito Vargas se tituló como el primer farmacéutico universitario chileno ante el Protomedicato. Chile fue el primer país de América del Sur en editar una Farmacopea Oficial, en 1886. Y el 4 de diciembre de 1899, María Griselda Hinojosa recibió su título en la Universidad de Chile, la primera mujer farmacéutica del país.

El Instituto se convirtió en el primero de América Latina en tener una sección de sueros y vacunas, con vacunación antirrábica y suero antidiftérico. Y entre 1944 y 1973, el Instituto Bacteriológico produjo penicilina ininterrumpidamente con tecnología propia, siendo reconocido por la ONU como ejemplo para el mundo.

Esos remedios llegaron a la gente a través de las farmacias de barrio. El ISP garantizando la calidad, la farmacia local acercándola a las personas. 134 años después, esa institucionalidad sigue vigente.

El Colegio de Químicos Farmacéuticos nació el 1 de agosto de 1942, el segundo colegio profesional más antiguo de Chile. Su sede, la Casa Nieto, es un edificio patrimonial en pleno centro de Santiago. En su subterráneo funciona el único museo en Chile dedicado a la historia de la Farmacia, con objetos que van desde el período colonial hasta mediados del siglo XX. Una botica de otra época, conservada bajo el mismo techo donde hoy se defiende la profesión.

Visitas guiadas Día del Patrimonio: Domingo 31 de mayo 2026

ISP · Av. Marathon 1.000, Ñuñoa · 10:00–15:00 hrs.
Museo de Farmacia · Casa Nieto · Merced 50 · Santiago

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