Los medicamentos son herramientas fundamentales para cuidar nuestra salud, pero su uso inadecuado puede tener consecuencias graves. A nivel mundial, los errores de medicación tienen un costo estimado de 42.000 millones de dólares anuales y pueden provocar daños graves, discapacidad e incluso la muerte. En Chile, el Programa Nacional de Farmacovigilancia del ISP tiene entre sus objetivos prevenir que los pacientes sean afectados innecesariamente por fármacos potencialmente riesgosos y promover el uso racional y seguro de los medicamentos.
¿Qué significa usar correctamente un medicamento?
El uso racional de medicamentos ocurre cuando los pacientes reciben la medicación adecuada a sus necesidades clínicas, en las dosis correspondientes a sus requisitos individuales, durante un período de tiempo adecuado y al menor costo posible para ellos y para la comunidad. Esto implica que detrás de cada medicamento debe existir una indicación profesional, una dosis precisa y un tiempo de tratamiento determinado.
Los riesgos de automedicarse
La automedicación no está exenta de riesgos: se relaciona con efectos secundarios, reacciones adversas y pérdida de eficacia, como ocurre con la generación de resistencias a los antibióticos. Además, no existen enfermedades sino enfermos: el médico adapta a cada paciente la terapia que necesita según sus características particulares. Lo que funciona para otra persona puede no ser adecuado —e incluso ser dañino— para ti.
Errores frecuentes que debes evitar
Entre los errores más comunes están: dejar de tomar una medicación crónica pensando que el organismo necesita descanso; no seguir las recomendaciones de ingesta en relación a las comidas; no informar correctamente al médico sobre los síntomas o los medicamentos que ya se están tomando; y recomendar fármacos a otras personas porque a uno le funcionaron para síntomas similares.
El rol de tu farmacéutico
Utilizar los medicamentos de manera correcta, supervisada e informada logra importantes beneficios tanto para la salud individual como colectiva. Tu farmacéutico es un profesional de la salud capacitado para orientarte, revisar posibles interacciones entre medicamentos y ayudarte a cumplir correctamente tu tratamiento. Las Buenas Prácticas de Dispensación garantizan que el medicamento correcto sea entregado al usuario indicado, en la dosificación y cantidad adecuada, con instrucciones claras.
¿Sospechas de una reacción adversa?
Si crees que un medicamento te está causando un efecto no esperado, repórtalo. El Sistema de Vigilancia Integrada (SVI) del ISP permite que tanto profesionales de la salud como la población en general puedan notificar sospechas de efectos adversos asociados a medicamentos, con el objetivo de generar información para la prevención de problemas que puedan tener un impacto en la salud.
Repórtalo en: svi.ispch.gob.cl
Fuentes: Organización Mundial de la Salud (OMS) · Organización Panamericana de la Salud (OPS) · Instituto de Salud Pública de Chile (ISP) — Programa Nacional de Farmacovigilancia
































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