Por primera vez, el Ministerio de Salud impulsa un sistema oficial de acreditación para farmacias, una figura que busca elevar los estándares de calidad, seguridad y atención en los establecimientos farmacéuticos del país. El nuevo Estándar General de Acreditación como Farmacia Comunitaria —actualmente en etapa de pilotaje— permitirá que cualquier farmacia, ya sea de cadena, independiente o municipal, pueda certificarse como prestador de salud bajo criterios sanitarios verificables y orientados al paciente.

Este estándar, aún no es definitivo. El Ministerio se encuentra realizando un programa piloto, para probar su factibilidad y recoger observaciones antes de su implementación nacional. El propio documento oficial establece que el objetivo del pilotaje es “evaluar la aplicabilidad de la propuesta” y “definir las modificaciones que sean necesarias a la propuesta del Estándar”. Solo tras este proceso, el estándar se aprobará oficialmente y podrá utilizarse para otorgar acreditaciones efectivas a las farmacias que lo soliciten.

¿Qué significa acreditarse como farmacia comunitaria?

Acreditarse significa someterse a un proceso voluntario de evaluación oficial, realizado por entidades acreditadoras autorizadas por la Superintendencia de Salud y supervisado técnicamente por el Ministerio. Esta evaluación determina si la farmacia cuenta con las condiciones necesarias para asegurar calidad en sus servicios, seguridad en la dispensación y competencias profesionales adecuadas.

No es una fiscalización ni un control comercial. Es un reconocimiento sanitario que certifica que la farmacia trabaja bajo un modelo de atención centrado en el paciente. Los criterios evaluados incluyen protocolos de almacenamiento seguro, educación al usuario, programas de seguimiento farmacoterapéutico, gestión de residuos, promoción de la salud y otras prácticas que fortalecen su rol como prestador sanitario.

Quiénes pueden acreditarse

El programa distingue tres tipos de prestadores que pueden optar a la acreditación:

  • Farmacias de cadena, con procesos administrativos y logísticos centralizados.
  • Farmacias independientes, generalmente de propiedad local, con estructuras más pequeñas y atención directa.
  • Farmacias municipales o populares, vinculadas a centros de salud primaria de gestión comunal.

Todas ellas se consideran “farmacias comunitarias” porque su función principal es brindar servicios farmacéuticos con impacto en la salud de la comunidad, más allá de la venta.

Un estándar con cuatro pilares sanitarios

El nuevo manual de acreditación agrupa sus exigencias en cuatro grandes ámbitos:

  1. Gestión de calidad: exige manuales institucionales, programas de evaluación continua y mecanismos de satisfacción usuaria.
  2. Atención farmacéutica: establece lineamientos para el seguimiento de tratamientos, conciliación de medicamentos y educación sobre automedicación responsable.
  3. Gestión farmacéutica: regula la recepción, almacenamiento y dispensación segura de medicamentos, así como la disposición ambientalmente segura de residuos.
  4. Competencias del recurso humano: asegura la habilitación profesional, las horas de dirección técnica y la capacitación continua del personal.

Para obtener la acreditación, las farmacias deberán cumplir un porcentaje mínimo de estas características y demostrar su capacidad de mantenerlas en el tiempo, mediante evidencias documentales y observaciones en terreno.

El pilotaje nacional: probando la acreditación

Durante el segundo semestre de 2025, el Ministerio de Salud inició un programa piloto en 22 farmacias de todo el país. El objetivo es medir la factibilidad y pertinencia del nuevo estándar antes de implementarlo a nivel nacional. Participan farmacias de cadena, municipales e independientes de diversas regiones, bajo modalidades presenciales y a distancia, evaluadas por duplas conformadas por funcionarios ministeriales y profesionales de entidades acreditadoras.

El pilotaje no busca fiscalizar, sino probar la aplicabilidad del estándar, recoger observaciones desde el terreno y ajustar los criterios antes de su entrada en vigor definitiva. Solo tras esta fase se determinarán las condiciones finales del proceso de acreditación y los requisitos formales que deberán cumplir las farmacias interesadas.

Una oportunidad para las farmacias independientes

Si bien la acreditación está abierta a todos los tipos de farmacia, las independientes son las que mejor encarnan el espíritu del modelo comunitario. Son establecimientos de barrio, con atención personalizada, que conocen a sus usuarios y mantienen un vínculo de confianza.

La acreditación comunitaria les permitirá diferenciarse frente a las cadenas comerciales, validando oficialmente lo que ya practican: una atención cercana, segura y continua, donde el farmacéutico no solo vende, sino que orienta, previene y educa.

En palabras simples, una farmacia acreditada como comunitaria pasa a ser un agente de salud pública, reconocido por su aporte a la calidad y seguridad de la atención farmacéutica en Chile.

Propuesta de Estándar General de Acreditación para Farmacias.

Propuesta-de-Estandar-General-de-Acreditacion-para-Farmacia-Comunitaria

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